#159: Radicalismo en Japón, 1945-72

Conversamos con el compañero Ferran de Vargas, autor del libro Izquierda y revolución. Una historia política del Japón de posguerra (1945-1972) (Bellaterra, Barcelona, 2020).

Frente al mito de un país armónico y conservador, la Historia de Japón puede explicarse en buena medida por la articulación del conflicto social. Con los bombardeos nucleares sobre Hiroshima y Nagasiki, se ponía fin a la II Guerra Mundial y las fuerzas estadounidenses pasaban a administrar el país. El movimiento obrero retoma a la superficie y protagoniza un importante ciclo de protestas. Tras una serie de titubeos y en el contexto geopolítico explosivo de los albores de la Guerra Fría, el destino de Japón quedaba establecido: dique de contención del comunismo en Asia, cuyo estreno tendrá lugar durante la Guerra de Corea.

El Partido Comunista Japonés sale de la clandestinidad y de las cárceles como una pequeña fuerza que tiene, no obstante, la aureola de la resistencia antifascista. Sus estrategias en la inmediata posguerra se modifican continuamente de manera turbulenta al calor de las directrices que recibe, primero de Moscú y, después, de Pekín: pasa del apoyo a las políticas estadounidenses de democratización del país al impulso de la lucha armada a finales de 1950, inaugurando la “Era del cóctel molotov”, para volver a centrarse, ya de manera definitiva, en el ámbito institucional y el apoyo a las políticas desarrollistas que van a convertir a Japón en una de las primeras potencias industriales.

De las contradicciones de estos virajes, así como por el influjo de la represión del levantamiento húngaro de 1956, emergen a finales de los años 50 los primeros grupos a la izquierda del PCJ: la Liga Comunista Revolucionaria y la Liga Comunista (Bund), cuyo espíritu de lucha radical y estrategias de confrontación marcarán toda la década de los años 60. Tendrán ocasión de foguearse en la lucha de Sunagawa así como en la campaña contra la renovación del Tratado de Cooperación y Seguridad Mutuas entre Estados Unidos y Japón (ANPO, 1959-60), auténtico hito de la movilización social, mientras van ganando posiciones en la federación de asociaciones estudiantiles, en la Zengakuren. La ratificación del Tratado marca, no obstante, su declive en los siguientes años y un panorama desolador en el ámbito militante.

El estallido de la Guerra de Vietnam vuelve a llevar al primer plano el rol geopolítico del Estado japonés: la mayoría de los bombardeos parten de las islas y allí se lleva al grueso de los soldados estadounidenses heridos. Sale a la luz de manera definitiva la “Nueva Izquierda”: se asiste la eclosión del fenómeno grupuscular, con decenas de grupos en la estela de la LCR y el Bund, con concepciones políticas variadas (marxista-leninistas, maoístas, trotskistas, consejistas, anarquistas…), confrontados entre sí, peleando por el control de la Zengakuren, sólo unidos en una práctica de violencia de masas y de confrontación insurreccional en conflictos emblemáticos (Sasebo, Ogi, Sanrizuka…) así como en su oposición frontal al PCJ; pero también emergen potentes movimientos asamblearios como la alianza ciudadanista Beheiren y los Hansen del proletariado juvenil.

Otro movimiento asambleario, en las universidades, “la revuelta de los Zenkyoto” da el verdadero y definitivo tono al 68 japonés, que supone la práctica paralización del sistema de enseñanza durante meses y cuyas ocupaciones de centros contemplan verdaderos combates contra la fuerzas del orden, donde se pasó de las peticiones de democratización de la universidad al cuestionamiento de la misma y del mundo que la necesitaba.

A pesar de ser uno de los 68 más calientes del mundo, la incapacidad efectiva de transformar la sociedad, sobre todo en relación a un proletariado fuertemente encuadrado en las políticas desarrollistas de industrialización acelerada, llevan a una huida hacia adelante de muchos militantes y a la desesperación armada, a la violencia sórdida entre los propios grupúsculos y a la experiencia, nefasta, del Rengo Sekigun, el Ejército Rojo Unido, que pone la puntilla al panorama general de desmovilización social desde los primeros años de la década de los 70.

#151: Paco Gómez

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Volvemos a las andadas para recordar la figura del compañero Francisco Gómez Palomo (1917-2008) mediante la reseña del libro Le suspect de l’Hôtel Falcón. Itinéraire d’un révolutionnaire espagnol de Charles Reeves y Raúl Ruano Bellido (L’Insomniaque, Montreuil, 2011): su militancia en el comunismo de izquierda en el convulso Madrid de los años 30, el proceso estalinista desencadenado contra el POUM en 1937, la prisión, el exilio en Francia, su relación con diversos grupos de ultraizquierda (Parti Communiste Internationaliste, Union Ouvrière Internationale, Socialisme ou Barbarie, Information et Correspondance Ouvrières…), sus relaciones en España, etc. Para finalizar, recomendamos el libro Una historia radical del mundo de Neil Faulkner (Pasado y Presente, Barcelona, 2019).

#149: Italia, 1967-77 (IV)

Última entrega, por el momento, dedicada a analizar la agitación social que sacudió a Italia ampliamente a partir de 1967. Leemos “El laboratorio de la contrarrevolución en Italia, 1979-1980”, el balance del movimiento de 1977 que realizó Insurrezione en su última publicación, Proletari, se voi sapeste… (Proletarios, si vosotros supiérais…), en 1981, y que fue incluido en la antología de textos revolucionarios editada por Miquel Amorós, Un terrorismo en busca de dos autores. Documentos de la revolución en Italia (Muturreko burutazioak, Bilbo, 1999).

#148: Italia, 1967-77 (III)

El compañero Claudio Albertani (Milán, 1952) termina de ilustrarnos sobre algunos aspectos de la vasta sacudida subversiva que agitó a Italia, grosso modo, entre 1967 y 1977.

El “68 largo” en Italia tiene dos años estelares: 1969 y 1977. Tras la gran sacudida en las fábricas de 1969, la lucha salió del marco fabril e invadió el territorio, desarrollándose un montón de experiencias (radios libres, centros sociales, toda clase de colectivos, grupos feministas…) que conformaron un movimiento complejo que lo cuestionaba todo pero cuya ambigüedad hacia los grupos armados leninistas se reveló fatal.

1977 fue un año explosivo, con la expulsión del líder sindicalista Lama de la universidad en Roma, la represión a Radio Alice en Bolonia… La “autonomía” abarcaba una galaxia de grupos incontrolable; el significado y alcance de lo que representó efectivamente está muy distorsionado por las concepciones negristas.

La obsesión con las pistolas es tremenda para 1977. La lucha armada es parte integrante de la práctica del movimiento, de la experiencia antagonista, y de ninguna manera fue una provocación estatal, pero sí fue un error: los grupos armados vanguardistas cargan con la responsabilidad histórica de la derrota del movimiento. En 1977 no se tuvo clara la crítica a toda la tradición leninista ni las consecuencias de la “aceleración” armada; con la fascinación guerrillera se entró en la aceptación del vanguardismo de esa tradición. La revista Insurrezione (1977-1981) desarrolló en sus balances la crítica de la lucha armada, en su periodo de mayor auge, en general, y de popularidad de las Brigate Rosse, en particular, tras el secuestro y asesinato de Aldo Moro (marzo-mayo 1978).

En 1979 y 1980, jueces cercanos al PCI desataron las operaciones represivas a gran escala que conllevaron para centenares de militantes entrar en prisión o huir al exilio, en una situación que ya era de reflujo del movimiento revolucionario. El fenómeno masivo de los “arrepentidos”, relacionado estrechamente con esa pasión por las pistolas, acabó de profundizar la derrota.

La corriente radical fue impotente para cambiar el curso de los acontecimientos. En los años siguientes, la revista Maelström y otras experiencias fueron y han seguido siendo intentos de mantener viva la llama de la crítica revolucionaria.

#147: Italia, 1967-77 (II)

Seguimos con la serie de entregas dedicadas a la agitación social que sacudió a Italia entre 1967 y 1977 y a algunos de los grupos más radicales que de la misma surgieron. En esta ocasión, contamos con el testimonio del compañero Claudio Albertani (Milán, 1952). Claudio se inicia en la actividad política en la protesta estudiantil de 1967-1968, en las movilizaciones contra la Guerra de Vietnam… que dejan paso rápidamente a la crítica de la vida cotidiana.

En los años anteriores, se habían ido desarrollando, por un lado, las luchas proletarias autónomas y las primeras revistas operaistas y, por el otro, un movimiento juvenil contracultural. En 1968, los dos elementos confluyen y desatan una serie de sacudidas, sobre todo en 1969. En el ámbito del operaismo se produjeron rupturas en torno a la finalidad del activismo político; fruto de esta tensión, entre 1966 y 1969 comienza a cristalizar una corriente revolucionaria antileninista, cuyo resultado más acabado lo representa la formación de Ludd-consigli proletari en el verano de 1969, con una influencia muy grande del neoconsejismo francés y de las teorías situacionistas. Claudio pertenece al entorno de Ludd. Con sus compañeros, participa en la ocupación de su instituto, que genera un gran escándalo ante la opinión pública. Este activismo conduce hacia una crítica cada vez más global, que fusiona a Marx con Bakunin. En Milán, mantienen alguna reunión con el Collettivo Politico Metropolitano (antecedente de las Brigatte Rosse) pero la experiencia más interesante es la del Comitato Unitario di Base (CUB) de la Pirelli, que anima las huelgas salvajes. 1969, con su “Otoño Caliente”, fue el año de la conflictividad obrera por excelencia: se produce la convergencia espontánea con los estudiantes  y esa radicalización tiene de frente al Partido Comunista de Italia (PCI) como su principal enemigo. Frente a un conflicto social en auge, el Estado italiano opta por la práctica del terrorismo, asesinando a 17 personas en Piazza Fontana el 12 de diciembre, en una colosal pero exitosa provocación; se desata una ola represiva contra varios compañeros radicales simbolizada en el asesinato de Pinelli. Por otro lado, como reflejo, surge para los militantes la opción armada, una “aceleración” de la práctica que tendrá resultados funestos.

En el verano de 1970 Ludd se disuelve. Tras salir de la cárcel, Riccardo d’Este forma con Carlo Ventura la Organizzazione Consiliare, que difiere de los planteamientos de los ludditas genoveses: con vocación de acción directa, las principales influencias teóricas las proporcionan la experiencia de Ludd, la Internacional Situacionista y la revista Invariance. Comontismo se funda en 1972 por el impulso de D’Este y Ventura; el grupo anima una comuna en la Toscana e integra a los ex-ludditas milaneses como Claudio. Representa la fusión de toda esa tradición teórica más la acción directa, ensayando una forma de vida afuera y en contra del Capital y de su mundo: trabajo, familia, política… en la que la experimentación con las drogas jugaba un gran papel (a la larga, un callejón sin salida). Cuenta con grupos en Turín, Milán, Florencia, Nápoles… Bajo el lema “Contra el Capital, lucha criminal”, nacido en los panfletos de la Organizazione Consiliare, Comontismo realiza diversas acciones de agitación muy provocadoras, una lucha armada de factura muy artesanal que antecede a la explosión del delirio guerrillerista que se produce en Italia. El grupo, muy calumniado, mantiene una visión muy negativa hacia los múltiples grupos neoleninistas que han ido surgiendo, más matizada en el caso de algunas corrientes del Potere Operaio de Milán.

Ludd y Comontismo fueron las dos organizaciones más representativas de un área radicale que, en todo caso, fue una corriente subversiva muy modesta que también dio lugar a otras expresiones como la librería La Vecchia Talpa de Milán, algunas editoriales… Lo mejor y lo más valioso se encuentra en la lucidez y coherencia teórica de la corriente, siendo Gianni Collu y Giorgio Cesarano, quizá, sus exponentes más representativos en la producción teórica; Cesarano se suicida en 1975. Continuará…

#146: Italia, 1967-77

Iniciamos una serie de entregas dedicadas a la agitación social que sacudió a Italia entre 1967 y 1977 de la mano de la aproximación a algunos de los grupos más radicales de la época: Ludd-consigli proletari, Comontismo, Insurrezione… En esta primera entrega, compartimos algunos apuntes recogidos del artículo de Leonardo Lippolis, “L’occupazione definitiva del nostro tempo”, que introduce a la compilación de textos La critica radicale in Italia. Ludd, 1967-1970 (Nautilus, Turín, 2018) para acercarnos al surgimiento de los primeros grupos en Génova y Milán: el Circolo Rosa Luxemburg, la Lega degli Operai e degli Studenti y Ludd, bajo un contexto histórico de huelgas salvajes en las fábricas, ocupación de universidades y liceos, toma de edificios o el comienzo de la “estrategia de la tensión” y el terrorismo estatal con el atentado de Piazza Fontana en Milán, el 12-12-1969.

#145: Gilles Dauvé (III)

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Finalizamos la entrevista al compañero Gilles Dauvé (1947) reflexionando sobre la comunización, la cuestión sexual, el feminismo… y, enlazando con la primera entrega, rememorando la influencia de Invariance y el papel de los situacionistas en Mayo de 1968.

#144: Gilles Dauvé (II)

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Seguimos conversando con el compañero Gilles Dauvé (1947), que nos habla, en esta segunda entrega, de su relación con el Movimiento Ibérico de Liberación, de Portugal, de la autonomía italiana, del conocido como “affaire Faurisson” (la polémica negacionista en la que se enfangaron algunos de sus antiguos compañeros) y de la evolución de los movimientos de lucha desde los años 70 hasta el presente, con toda la movida de los “chalecos amarillos”.

#143: Gilles Dauvé (I)

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De la mano de una compañera del grupo Barbaria, radiamos la entrevista que realizó al compañero Gilles Dauvé (1947), exponente destacado de la crítica radical contemporánea, impulsor de diversos proyectos y publicaciones como Le Mouvement Communiste, La Banquise, Troploin, Douter de Tout… En esta primera entrega, nos habla de sus inicios en el medio radical, del grupo Pouvier Ouvrier que animaba Albert Massó “Vega”, de la librería “La Vieille Taupe”, los comités de Censier en Mayo de 1968, la Internacional Situacionista, los encuentros que organizó Information et Correspondance Ouvrières (ICO), la crisis de muchos de los grupos radicales que habían anunciado y animado la revuelta de mayo-junio, de la cuestión sexual

#141: Jean Malaquais

Profundizamos en la figura del escritor apátrida Jean Malaquais (1908-1998), cuya trayectoria vital se situó siempre en la trinchera de los parias de la tierra y en la órbita de la izquierda comunista; contra la guerra, el patriotismo y las fronteras. Leemos extractos de sus novelas Los javaneses (Hoja de Lata, Xixón, 2013 [1939]) y Sin visado (Sajalín, Barcelona, 2014 [1947]) que nos conducen, respectivamente, a una mina de plata y plomo de una peculiar “Isla de Java” de la Costa Azul francesa a finales de los años 30, y a una convulsa Marsella en los últimos meses del régimen colaboracionista de Vichy, en 1942.

Anábasis” ha pasado a emitirse, también, en Irola Irratia, de Bilbao (irolairratia.org | 107.5 FM).